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lunes, 23 de enero de 2012

Bocas del Toro en Panamá


En el diario La nación saliò este artìculo sobre Bocas del Toro, uno de los paraìsos sobre la tierra que he conocido y super recomiendo. La infraestructura es precaria, pero ese es justamente uno de sus encanto. Les dejo el artículo.

Casi olvidado y castigado por un gran terremoto, el archipiélago de Bocas del Toro se convirtió, en pocos años y de manera bastante espontánea, en el principal destino turístico panameño.

Cuenta la historia que en su cuarto y último viaje al Nuevo Mundo, en 1542, Cristóbal Colón quedó maravillado con la geografía de Bocas del Toro, un archipiélago de nueve islas, 51 cayos y 200 isletas ubicadas en el extremo oeste de Panamá, a orillas del mar Caribe. Aquellas tierras desconocidas, pintadas de una densa selva, exotismo animal y aguas turquesas, eran habitadas por la comunidad indígena Ngobe Bugle, que vivía principalmente de la pesca y la agricultura.

Siglos después, el rumor sobre las bondades de este pequeño paraíso, tan fértil como inexplorado, provocó una fuerte corriente inmigratoria que hacia 1900 gozaba del éxito de la industria bananera. La compañía multinacional United Fruit Company instaló sus oficinas comerciales y construyó casas para los trabajadores y sus familias. Pero los tiempos de prosperidad declinaron en la década del 30, cuando una peste obligó a la empresa a reinstalarse en zonas cercanas y los lugareños debieron aprovechar todos sus recursos para no morir en la pobreza y esfumarse en el olvido.
Hoy, visitar Bocas del Toro es asomarse a los prodigios de la naturaleza, a sus paisajes saturados de verde. Pero es también adentrarse en la historia de un pueblo afroantillano que resiste como puede los embistes globalizadores y las consecuencias de la inversión extranjera. "El turismo se nos adelantó, nada de esto fue planificado. Nuestra popularidad surgió después de 1991,cuando las cadenas internacionales se hicieron eco del terremoto de 7,5 grados que tuvimos. Luego de la catástrofe empezaron a llegar viajeros experimentados que dieron a conocer el lugar, de allí surgió una campaña de promoción llamada... De boca en boca. Por ese entonces sólo habían dos hoteles y una pensión pequeña y no existía la infraestructura necesaria ni para los vecinos". Quien habla es Rubén Rodríguez, un bocatoreño de pura cepa que trabaja en la Autoridad de Turismo de Panamá, la entidad de gobierno que brinda información confiable a los visitantes sobre este y otros sitios del país.
Desde entonces, miles de mochileros, buceadores, surfistas y amantes de la naturaleza en general eligen esta joya panameña, cercana a la frontera con Costa Rica, para disfrutar de los deportes acuáticos, observar aves y delfines, contemplar las estrellas de mar y descubrir una rica diversidad de criaturas marinas, algunas en peligro de extinción, como las tortugas verde, caguama y carey, que anidan entre marzo y septiembre. Según el organismo oficial, en 2008 Bocas fue anfitrión de unos 45.000 turistas, dato curioso si se tiene en cuenta que la población no alcanza los 20.000 habitantes, de los cuales muchos son extranjeros que invirtieron en el lugar o decidieron instalarse.
Existen dos formas de arribar a este precioso retazo de tierra: por aire, a una hora de viaje desde la ciudad de Panamá, y por carretera, aunque esta última opción es recomendable sólo para quienes estén dispuestos a viajar en un servicio de bus sin demasiadas comodidades que sale desde la estación terminal de Albrook. Eso sí: el recorrido en taxi acuático que va desde la estación de colectivos de Almirante, un pueblito detenido en el tiempo, hasta la isla Colón -la más urbanizada del archipiélago- es una experiencia por demás aconsejable.
Basta con caminar las calles de esta última para disfrutar de las coloridas construcciones de madera -algunas de ellas sobre pilotes- y ver cómo se levantan paredes que en un futuro abrirán sus puertas como supermercado chino, panadería italiana o bar temático. Infaltables las banderas panameñas que cuelgan de los balcones, el rumor a toda hora de los vecinos en la plaza Simón Bolívar, la noche que se abre entre luces y reggaetón y la competencia por ver quién convoca más turistas para el paseo por las otras islas y playas a la mañana siguiente. Estas atracciones lindantes se encuentran a escasos minutos de viaje en lancha, aunque en isla Colón se puede aprovechar para visitar la zona de Boca del Drago, donde Playa Estrella lo espera con numerosas estrellas de mar que vislumbran desde el agua transparente. El recorrido puede hacerse en taxi (aproximadamente UDS 25 cada viaje), bus local (USD 5 ida y vuelta) o lancha ( por un total de USD 20). Isla Pájaros es otro de los parajes en los que vale la pena detenerse si usted es amante de la flora y la fauna autóctonas. Además, se sugiere contratar los tres recorridos de tours que llevan a Bahía de los Delfines, Cayo Coral, Red Frog Beach, Cayo Zapatillas o Isla Bastimentos, entre otros sitios, por menos de USD 25 la excursión.
A tal punto se adelantó el turismo en Bocas del Toro que muchos de quienes fueron huéspedes hoy son propietarios de hoteles, restaurantes y proyectos de lujo que prosperan en islas como Bastimentos, como Eclypse de Mar, propiedad de una argentina, y Bocas Bound Hotel. En este Parque Nacional también se hallan las villas Red Frog y una playa de largas extensiones de arena y aguas claras que lleva el mismo nombre. Allí habitan las ranitas rojas, una diminuta criatura que exhiben los niños del lugar a los turistas. En isla Popa, por su parte, un grupo de empresarios norteamericanos aguarda que pase la avalancha de la crisis para continuar con los proyectos millonarios Popa Paradise y Laguna Azul, cuya oferta de lujo pondría en peligro bosques y parches coralinos, a pesar del descontento de los bocatoreños.
Lo cierto es que en poco menos de dos décadas Bocas del Toro se convirtió en el principal destino turístico de Panamá a nivel internacional por resultar amigable y tranquilo, ideal para relajarse y descansar en la caricia de la naturaleza y la calidez de sus pobladores.
Historias detrás del paisaje.
José Tito Thomas es uno de los hoteleros con más trayectoria del lugar no sólo por los años que cumplirá su Gran Hotel Bahía, una construcción que data de 1905, sino por la paciencia con la que esperó que el turismo floreciera. "El 1° de septiembre de 1968 fue la inauguración, el 9 de octubre me designaron gobernador de Bocas del Toro y un día más tarde tuve que exiliarme por el golpe de Estado", recuerda este amante de la arquitectura caribeña, dueño del edificio ícono de la ciudad. Tres años más tarde, luego de que su padre fuera preso y posteriormente liberado, Tito pudo regresar a su sueño de cemento, que desde entonces permanece impecable por las tareas de mantenimiento que realiza religiosamente en el mes de junio.
Fernando Hawkins dice que hace algunos años, cuando llegó con su familia de San Blas, "en Bocas éramos puros morenos y paisanos indios y esto era un pueblo fantasma". Junto a Laura Martínez, su mujer, consiguieron vivir del turismo: él es cocinero de un hotel y ella una artesana de la que atiende un puestito en la avenida principal de isla Colón.
En el caso de Stefania Zonca, conoció el lugar hace 16 años y se instaló tiempo después de haber vivido en Costa Rica. Nacida y criada en Bolonia, esta italiana es responsable del pintoresco restaurante Barracuda, que engalana a sus visitantes con lo mejor de la cocina italiana en una terraza con vista al mar. "Elegí este sitio supongo que por la misma razón que todos los que emprendimos un negocio aquí: la calidad de vida. Yo no podría volver a una gran ciudad, mi vida es aquí", confiesa esta pequeña empresaria.

DATOS ÚTILES

DONDE DORMIR
En isla Colón se encuentra el Gran Hotel Bahía, edificio de 1905, ícono de la isla. Esta construcción de estilo caribeño cuenta con habitaciones standard y de luxe, simples y dobles cuyos precios no superan los USD 100 aún en alta temporada. Más información: reservas@ghbahia.com; www.ghbahia. com. Además, sobre la avenida principal proliferan hostels y hoteles para cualquier presupuesto y estilo de viaje (de USD 10 en adelante). Si lo que busca es desconectarse, entonces puede hacerlo en la tranquilidad de una isla poco habitada como Bastimentos: Red Frog Beach, Bocas Bound y Eclypse de Mar son opciones recomendables
DONDE COMER
Disfrutar de la variada gastronomía del lugar es otro de los placeres. El referente de la cocina italiana es Barracuda, donde se puede comer por USD 15. Si lo que se busca es un típico plato panameño, en The Reef espera una degustación de pescados y mariscos por USD 20, aproximadamente. Le Pirate, Don Chicho y Lorito son otros exponentes del sabor caribeño, que rondan los mismos valores. Todos estos sitios se encuentran en isla Colón.
DE NOCHE
Grupos de turistas se encuentran en el bar surfer La Iguana, donde disfrutan de ricos tragos, buena música y terraza sobre el mar. Otras opciones son Barco Hundido -el principal atractivo es la embarcación iluminada bajo el agua- y Aqua Lounge, cuyo propietario francés amplía la oferta festiva. Para llegar a este último, hay que cruzar en una lancha que tarda apenas dos minutos desde isla Colón.
MAS INFORMACION
  • La moneda nacional es el balboa, que coexiste con el dólar.
  • La mayoría de los hospedajes cuenta con conexión a Internet.
  • Isla Colón brinda los servicios necesarios para una estadía segura: desde una pequeña clínica médica hasta oficinas de turismo y una sede policial
EN INTERNET

viernes, 22 de abril de 2011

El Caribe antes que Brasil

Los argentinos prefieren viajar al Caribe.

Frente a un cambio que no favorece la relación del peso contra el real brasilero (1 R$ = $ 2,43), muchos argentinos optaron esta vez por las playas del Caribe, principalmente Punta Cana.




“Aunque puede ser un poco más caro, la diferencia no es mucha y se aseguran disfrutar de un resort con all inclusive” afirman desde la Agencia Momento de Viaje.



Este destino se impuso ante Buzios que siempre es el más solicitado años anteriores, pero que los paquetes en el país vecino, suelen ser solo con desayuno y dejan a cargo del turista el resto de los gastos y las comidas que no resultan baratas para los argentinos hoy en día.



“Las reservas para esta temporada se hicieron con mayor antelación que otros registros y según las estadísticas, la mayoría optó por la calidad y seguridad del Caribe (es probable que lugares como Panamá o Punta Cana sean considerados más seguros en relación a la costa brasilera)” explican los dueños de Momento de Viaje.



“La elección que predominó para el verano 2011 fue el buen clima y unas vacaciones más organizadas para relajarse y disfrutar de la comodidad y las actividades que ofrecen los complejos resorts”, finalizaron.

Fuente:http://moda.infobae.com

lunes, 21 de febrero de 2011

Cómo es Cancún

Viajo a Cancún por primer vez en enero de este año (2011) junto a mi marido y mi hijo. Recuerdo que en los noventa muchos argentinos frecuentaban este lugar turístico. Luego fueron otros los destinos más visitados por nuestro connacionales.


En el 2005 un huracán causó destrozos en la ciudad y luego fue cercada por la llamada gripe porcina.



La ciudad ha vuelto a su anterior esplendor, segúnn cuentan los lugareños Las playas fueron re- armadas con arenas que llegaron de otros lugares. Incluso algunos hoteles resultaron beneficiados ya que ahora tienen playas más anchas que antes del huracán que las destruyó. Pero, dicen, no fueron bien realizados los cálculos por los ingenieros de turno y parte de las playas se hundieron nuevamente en el mar. Repito, que no conocía Cancún, así que no puedo dar fe de ello.



Cancún se encuentra entre el mar Caribe y una laguna, fue totalmente planificada: la ciudad en la que viven los lugareños está separada de la zona hotelera que se encuentra en una franja de 30 km entre el mar y la laguna. Los hoteles son todos muy bonitos, lujosos. Sobre todo desde el Centro de convenciones en dirección al aeropuerto. Este aeropuerto es internacional y el movimiento es intenso.



Hay varios shoppings. No se puede dejar de recorrer “La isla”. Un lugar alucinante. En ella recomienda cenar tomar un Martini en La Madonna (su decoración es impactante), como así también deleitarse con algún postre de chocolate en "Chocolate city" (asombrosa la cascada de 2 tn de chcolate caliente en la vidriera y cada mesa con su LCD).

Incluso en "La Isla"a hasta hay una réplica de un cana lveneciano con una góndola incluída frente a un restaurant italiano.



El 60% de los visitantes en la época en que estuvimos nosotros eran ingleses. También pululaban los canadienses y en menor medida los norteamericanos.

Los yanquies invaden Cancún en el Spring Break, la semana de los presidentes, semana santa y para el día de acción de gracias.

Es muy fácil movilizarse en esta ciudad ya que la zona hotelera es   una Autovía recta y los autobuses circulan las 24 hs con gran frecuencia.

También es posible alquilar autos, no resultan muy costosos. Es recomendable el alquiler sobre todo si se desea concer otros lugares de la hermosa Rivera Maya, ya que es muy bonita y las excursiones son bastantes onerosas. Por ejemplo, una excursión a Chichén Itzá cuesta U$S 109.

Una ciudad para enamorarse si a uno le gusta el Mar Caribe

jueves, 4 de noviembre de 2010

Autobombo: San Andrés

Con agrado y gran sorpresa, encontré en la página de viajes de Colombia, transcripto parte de mi experiencia en la isla de San Andrés:
link:
http://www.colombia.travel/es/turista-internacional/destino/destinos-recomendados-esta-semana/san-andres
Transcribo a conticuación:

Experiencias de extranjeros en San Andrés

David Kramer, estadounidense, profesor y ecologista, recuerda que cuando trabajaba en un colegio de Cali sus compañeros le hablaron de la isla. Para él, San Andrés fue la oportunidad de certificarse como buzo gracias a las escuelas y a la fácil visibilidad de las aguas cristalinas y la rica flora y fauna del mar sanandresano. Como amante de la naturaleza y de los deportes acuáticos, David dice que la isla colombiana será siempre uno de sus mejores vivencias.





Isla de San Andrés

Otros ciudadanos del mundo, como los españoles, visitan con frecuencia la isla, algunos por sus vínculos o amistades con nuestros compatriotas. Clara Pinar, casada con un colombiano, pasó una semana en este paisaje del Caribe. “Todo espectacular, el hotel muy bueno, la gente agradable, las playas caribeñas muy bonitas, los habitantes muy extrovertidos, parecen sinceros y amables…”, esa es la impresión de Clara, a quien además le llamó la atención que en el acuario de San Andrés se encontró un grupo españoles que habían decidido escaparse a la isla sin tener contacto alguno con personas de Colombia.



María Beatriz Correa, argentina, decidió llegar por el mar multicolor, sin embargo, ella es una viajera que detalla todo en sus recorridos, desde antes del arribo hasta el momento del regreso. Conoció las discotecas, las playas, la música, los instrumentos típicos hechos con quijadas de animales, comió deliciosas langostas y paseó en barcos con pisos de cristal que permiten la admiración del mundo submarino.






"Allí en San Andrés entendés por qué las aguas del Caribe fueron llamadas por Cristóbal Colón como los jardines de la reina"


Pero hay un momento crucial de su viaje, descrito por ella misma con sus modismos gauchos: “…ir al acuario natural Rose Cay y a Jhonny Cay, creo que es una de las experiencias que quedará para siempre en mi casi nula memoria. Y por lo que volvería a San Andrés. Se parte del puerto y es una excursión de todo un día. Hay que contar con paciencia pues todos salimos a la misma hora y regresamos igual. Te van llamando por orden de llegada. Es imprescindible, si no tenés, comprarte zapatitos para caminar en el agua por los erizos, corales y demás flora y fauna marítima”.






María Beatriz se sintió también halagada por la cordialidad de los sanandresanos y los adjetivos respetuosos que usan para llamar a las mujeres que visitan la isla: reina, bonita, preciosa. Nuestra viajera puntualiza su experiencia afirmando que “allí en San Andrés entendés por qué las aguas del Caribe fueron llamadas por Cristóbal Colón como los jardines de la reina. Realmente es cierto que el mar es de siete colores, pretendés quedarte de por vida allí..”



Son las sensaciones de quien de un momento a otro está en medio de la tropical San Andrés, a merced del embrujo de su mar, de la música, de la rica comida, de las historias del legendario pirata Morgan y toda una ensoñación causada por tan colorido horizonte de naturaleza esplendorosa y nativos alegres y corteses, conocedores del terruño en el que son afortunados de vivir y haber nacido.

viernes, 25 de junio de 2010

Colombia: Cartagena, Barranquilla: estupendo diario de viajes

Sobre el rio Magdalena esta el puente Pumarejo que une ambas márgenes del rio, es el mas largo de Colombia y fue proyectado por el italiano Riccardo Morandi, el mismo diseñador del puente Urdaneta sobre el lago Maracaibo, y construido como éste en concreto armado.


No existe un mirador especifico como en el puente venezolano pero éste también se puede observar desde muchos lugares; pasamos sobre él y desde la rampa es posible observarlo; desde allí no es muy difícil imaginarse ver pasar los barcos a vapor del pasado como el de Florentino y Fermina.
En los días de hoy, el barco turístico "Florentino Ariza" recorre las poblaciones rio arriba llevando conocimiento y cultura para los pueblos ribereños.

Barranquilla es una ciudad alegre y siempre dispuesta para las celebraciones, de allí su famoso Carnaval; la música y la danza son cosa de todos los días, "en Barranquilla se baila así ..." como dice la música de Shakira de quien existe una estatua donada por una ciudad de Alemania en reconocimiento a su labor por los niños desamparados atreves de su fundación "Pies Descalzos".



El terraplén de Bocas de Ceniza separa las aguas turbias del rio Magdalena de las aguas del mar, años atrás existía un paseo en tren hasta el extremo del mismo.
Barranquilla tiene mucho de la historia de Colombia, allí se fundo la Compañía de Navegación Aérea Scadta (hoy Avianca); también fue puerto muy importante por estar sobre el rio Magdalena para entrada y salida de pasajeros y mercaderías del interior del país.

A medio camino entre Barranquilla y Cartagena está el insólito Volcán del Totumo, rodeado de un terreno pantanoso y con casi 20 metros, posee un cráter activo y burbujeante pero no de lava sino de lodo y según dicen los lugareños que administran el lugar, ese lodo tiene características terapéuticas por lo que muchas personas se sumergen en él.
A pesar de tener una profundidad incierta ya que en calor del lodo proviene del mismo origen de cualquier volcán, los lugareños afirman que es imposible hundirse en él.


Lo realmente curioso es observar las personas que suben a la rampa de donde se accede al cráter, la visión recuerda a los filmes de Hollywood en donde lindas princesas polinesias eran ofrecidas en sacrificio al volcán para calmar su furia.

Cartagena es nuestro destino, al llegar por tierra se parece a cualquier ciudad de importancia equivalente pero por la mañana la visión desde el hotel en Bocagrande muestra el Mar Caribe en todo su esplendor.
En Bocagrande esta la mayoría de los hoteles y en donde se encuentra la mayor parte del sector de apoyo turístico, supermercados, cybercafe, farmacias y otros servicios; las playas de la ciudad también están allí.



Cartagena, La Heroica, invita a viajar en el tiempo y sentirse parte de un pasado lejano y aun presente en su centro histórico, en la fortaleza de San Felipe de Barajas de donde se rechazaba a los invasores o desde el convento de la Popa donde se tiene una visión de toda la ciudad.

El castillo de San Felipe de Barajas fue el complejo militar defensivo mas importante construido en las Américas por la corona española, toda su estructura llevo muchos años para ser terminada y resistió con éxito el asedio de piratas y de potencias enemigas de España.
Otra fortificación importante esta en la isla de Tierrabomba, desde donde se domina la bahía de Cartagena y que es por donde deben pasar los navíos que llegaban al puerto, hacia el este esta Bocagrande y Bocachica hacia el oeste; cientos de años atrás los defensores arrojaron grandes piedras en el lecho marino de Bocagrande para dificultar la entrada por allí de grandes naves, forzando la entrada por Bocachica que era en donde tenían las mejores defensas; ese bloqueo existe hasta hoy; por esos lugares se libro la batalla contra el Almte. ingles Vernon que luego de apoderarse de Portobello en lo que hoy es Panamá, intentó tomar Cartagena.




El convento de la Popa, originalmente llamado Convento de la Candelaria, tiene un ubicación estratégica ya que desde allí se domina toda la cuidad, por ese motivo fue escenario de luchas, cuartel y fortín; el cerro en donde se encuentra tenia una densa vegetación y era refugio de esclavos antes que los padres agostinos construyeran el convento; el que fue varias veces modificada atreves de los años y hoy presenta un aspecto cuidado y tranquilo.




De vuelta a la ciudad y entrando por la Puerta del Reloj al atardecer, encontramos un lugar mágico; para completar la escena haría falta que las personas estuvieran usando vestimenta de época; una recorrida por la Plaza de los Coches nos recibe con música; rumbas e vallenatos comienzan a sonar en la tarde casi noche.
Los lugares de diversión son para todos los gustos y tendencias, haciendo de esta ciudad una mezcla de pasado y presente; siguiendo por la Calle del Colegio iniciamos el reconocimiento de lo que será el paseo del día siguiente, las construcciones impresionan por su conservación y su ambiente, los faroles con luz amarillenta imitando la luz del candil, los grandes portones recuerdan un ambiente señorial.



Entrando por la Calle del Coliseo, seguimos por la Calle de Ayos y finalmente por la Calle de Santo Domingo llegamos a la Plaza Santo Domingo, nuevamente se escucha música caribeña y alguna con ritmo casi africano durante la presentación de un conjunto de baile.



Frente al convento de Santo Domingo está "Gertrudis" una escultura de Fernando Botero, según la leyenda al tocar los senos de esta opulenta señora, la persona que lo hace tendrá largas relaciones amorosas.

Menos leyenda y más historia es que en este mismo lugar se hacían las ejecuciones de los condenados por la temible Inquisición, que asolo la ciudad durante gran parte del siglo XVIII.
Entrando en la Calle de la Inquisición, llegamos a la Plaza de Bolívar con el Museo del Oro y el Palacio de la Inquisición que visitaremos al día siguiente; luego, por la Calle del Ladrinal y la Calle de la Amargura llegamos a la plaza de la Aduana subimos por la rampa y caminamos por la muralla con vista a la Bahía de la Animas.

De día, la ciudad amurallada, ofrece una visión detallada de su pasado atreves de sus calles, museos y la propia muralla; el Mercado artesanal que funciona en Las Bóvedas permite circular por el antiguo cuartel de los defensores de la ciudad; la muralla con vista hacia el mar en el baluarte de La Merced nos da la visión de aquellos defensores y es posible imaginar la aprehensión de ver una flota de navíos frente a la ciudad, tal como ocurrió muchas veces en su historia.



Recorrer a pie las calles coloniales y visitar los museos es una actividad placentera que sin embargo hace dudar de los grabados y pinturas de la época en cuanto a la ropa que era vestida por sus ciudadanos; resulta difícil imaginar toda esa complicada vestimenta en un clima como el caribeño.




Los patios y construcciones del Palacio de la Inquisición sirvieron de marco a la película "El amor en los tiempos del cólera" de la obra homónima de Gabriel García Marques; allí, un joven Florentino Ariza cortejaba a Fermina en la escena del mercado.



La temible Inquisición tenía como finalidad juzgar los delitos contra la fe religiosa usaba torturas como el potro, el cordel y desde luego, ejecuciones; nunca reconoció inocentes; fue expulsada de la ciudad el día de la Independencia de Cartagena.
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Del otro lado del Parque Centenario está el Barrio Getsemaní, antigua residencia de artesanos y servidores en los tiempos de la colonia, la Calle de la Media Luna conserva algo de aquella época, al final de la misma se llega al baluarte de Santa Teresa y al otro extremo de la muralla.



Al dejar Cartagena de la misma forma como llegamos, por tierra, observamos una ciudad en pleno desenvolvimiento, aun con las carencias de nuestra América Latina, pero con afán de superación; la implementación del sistema de transporte TransCaribe, similar al TransMilenio de Bogotá, proveerá a los cartageneros de un transporte rápido y confiable para continuar viviendo y conservando ese patrimonio de la humanidad que es Cartagena de Indias.

Diario de viaje enviado por Rubén Darío Aguero

jueves, 25 de febrero de 2010

Algunas impresiones de Panamá city

Llegamos a Panamá City por la noche, Nos esperaba una trafic en el aeropuerto de Panamá city,que nos conduciría hasta el Hotel Panamá en Vía España, una de las arterias importantes de la ciudad. Su conductor ofició de excelente guía turístico, por supuesto con la de vender paquetes de excursiones. Ya teníamos el dato por otros turistas que habían estado en esta ciudad que era más económmico tomar un taxi para recorrer la ciudad ya que los taxistas son excelentes guías y la difernecia de precio es notable. por ejemplo un city tour en taxi de unas 4 a 6 horas, con las esperas, correspondientes, puede costar 20 a 40 dólares independientemente de la cantidad de pasajeros que lleve. A la zona francacuesta 150 dólares. Es importante convenir el precio de antemano. Aconsejan en los hoteles no tomar taxis en la vía pública. Los hoteles tienen taxis que trabajan para ellos o con ellos, son más seguros pero siempre más caros. Haciendo caso omiso a las recomendaciones anteriores, tomamos un taxi en la calle. Hicimos una primer recorrida,pero no resultó muy amable el taxista, luego ya dimos con un taxista cubano que había escapado en balsa de su país rumbo a Miami y terminó con su madre en Panamá, se cambió en este país su nombre original por el de Edwin. sumamente divertido y muy buen guía. Lamentablemente he perdido sus datos. sí los conservo de u taxista que ofició de guía en los distintos recorridos en mi sergunda visita a Panamá. Mucho más sobrio en su manera de ser pero muy sumamente correcto.
Panamá se puede decir, que son tres ciudades en una: la vieja Panamá, Panamá la antigua y la ciudad nueva. las tres merecenn recorrerse . Panamá vieja es colonial y se están restaurando la mayoría de sus edificios. Muy bonita. Los díasferiados hay guías gratis en el casco colonial, que paga el municipio. Se las encuentran generalmente en la plaza principal de este sector. Allí hay bastante para ver: es recomendable visitar la iglesia que cuenta con el altar de oro (que se salvó de los piratas gracias a que lo cubrieron en su momento con lodo). También la iglesia frente a la plaza, el Museo de la Esmeralda (si luego han de visitar Cartagena, es importante saber que este es una sucursal de la fábrica de esmeralda "Caribe" sito en aquella ciudad, donde hay mejores precios y una gran diversidad de modelos). Entre otros atractivos se encuentra la plaza Francia, y la casa de Rubén Blades, cantante y hasta no hace mucho tiempo Ministro de turismo de Panamá. Desde allí es magnífica la vista a la ciudad nueva, también llamada "litlle Manhattan"-

Un párrafo aparte merece el famoso Canal de Panamá, al que conviene visitarlos por la mañana pues lo interesante es ver pasar al menos un barco para entender su funcionamiento (es una obra de ingeniería impresionante), Recomiendo no dejar de ver el corto explicarivo del funcionamiento del mismo. También en el mismo lugar funciona un museo muestra de la gran diversidad de insectos (descomunalmente grandes) que hay en la zona. Es asombroso.

La ciudad vieja es la primera Panamá construída, que fuera destruída por el Pirata Morgan. Quedan unas cuantas ruinas, y se encuentra en reconstrucción.

Por la noche se puede asistir a espectáculos folklóricos con cena, o a alguno de los numerosos casinos que existen, el más famoso es el del hotel Venetto. En mi segunda estadía me alojé en el Hotel Radisson Decápolis. cuando uno llega allí, le entregan cupones con multipliccación de chances para el casino que se comunica con el hotel mediante un puente de Cristal, al igual que uno de los shoppings de la ciudad, para el cual te entregan una interesante cuponera de descuentos, y por último un voucher con 20 dólares diarios para tragosa en la barra del lobby del hotel.
El hotel Panamá también cuenta con casino.

Otra salida nocturna recomendable es ir a cenar al Causeway (tres islotes formado con los restos de la dinamitación de las montañas para la construcción del canal, unidos por un puente) allí hay muchos restaurantes de gran calidad culinaria, Todos los días en este mismo lugar, a las 9 de la mañana se puede tomar un barco hasta la isla Taboga, también llamada isla de las Flores. Son cinco dólares el viaje e incluye la vuelta a las 17 horas. La isla es bonita para recorrerla, también tiene una playa con un bello mar, aunque no está muy bien utilizada la infraestructura existente.. El paseo en si en el barco vale la pena pues a la ida y la vuelta se van viendo los distintos barcos que esperan para cruzar el canal: cruceros, de carga, petroleros.
La isla fué el centro de operaciones de Pizarro en épocas de la colonia. También vivió allí un buen tiempo el pintor Gauguin. En ella se encuentra una de las primeras iglesias construídas por los colonizadores en tierras americanas.

La ciudad moderna merece un artículo aparte, como así también los alrededores de la ciudad.

lunes, 1 de febrero de 2010

SAN ANDRÉS, LA ISLA DE COLOMBIA

Al llegar a la isla colombiana de San Andrés, nos encontramos con un aeropuerto austero que nos anticipa lo que será la isla. Nunca habíamos estado en Colombia, y nos asombra ver cantidad de fuerza de seguridad de seguridad portando armas largas. Luego los veremos a los militares al menos de a cuatro en las entradas de los bancos.
Nos recoge un taxista en un mal mantenido auto americano de la década de los 60 o 70. La mayoría de los taxis son así. Los traen de EEUU por unos U$S 2.000. Tememos no llegar hasta el hotel en este.
En San Andrés hay dos cadenas de hoteles, Los Decamerón ( son cinco, y excepto dormir puedes realizar cualquier actividad en cada uno de ellos, indistintamente de en cual de ellos te hospedas), la otra es la Sol Caribe (aquí son dos: el mismo sistema: uno se encuentra en una colina, desde donde se divisa por todos lados lo que uno viene a ver a esta isla, su famoso "mar de los siete colores", y el otro hotel de la cadena está ubicado en el centro, lo que viene muy bien al turista para ser usado cuando uno va al centro o vuelve de excursiones al puerto). Ambas cadenas tienen sistema "all inclusive".El centro es muy austero, hay una sola disco importante. La isla es "Puerto libre" pero no es para enloquecerse con las compras: quizá perfumers, maletas, bolsos de viaje, ropa Tommy Hilfigger, juguetes. El hotel Sol Caribe Campo tiene la mejor playa de la isla, no es muy grande y llega hasta sus costas el agua revuelta con arena y algas. Por la tarde siempre se quedan cortos con la comida en el bar del hotel en la playa.
Es muy famoso el barco hundido que se encuentra frente a las playas. Son unas cuantas cuadras dentro del mar lo que uno camina para llegar hasta él desde la playa,es una hermosa experiencia ir por el mar hasta él: el agua presenta un color "verde agua claro", dada la cristalinidad del agua, la escasa profundidad y el lecho de arenas blancas. En el barco hundido hay muchas langostas. Se comen buenas langostas en San Andrés.Por la noche vemos bailar la típica cumbia colombiana con sus trajes de amplias polleras en las mujeres, y sombreros en los hombres...muy distante de nuestra "cumbia".De los grupos musicales que tocan calypso y otras músicas típicas, me llaman la atención algunos istrumentos : los hay realizados con mandíbulas de buey, también otros con base de una palangana de lata invertida. Suenan muy bien.
Los san andresinos como tantos otros caribeños se atribueyen la creación del reggetón.Un día emprendemos una excursión terrestre hasta la publicitada "laguna de aguas dulces": un fiasco, pequeña, sucia y los tan promocionados cocodrilos se reducen a unas pocas babilas a las que podrás ver con mucha suerte. sólo vimos una muerta en la orilla. la que parecía llevar tiempo allí. Mejor no mencionar el bar rafta que dicen se encuentra al lado de la laguna.La isla se ha ido quedando sin agua dulce, por lo que no hay cosecha posible: dependen en absoluto del exterior : todos los días llegan las bebidas y comestibles en avión. Quizá por ello no se puede aspirar a exquisitas comidas en la isla, sumado a la cuestión cultural.Se come fruta del árbol de pan. También hay nonis, de los que se hacen vinos, mermeladas, jabones y muchas cosas más.
Ahora sí lo que verdaderamente hace que valga la pena ir hasta la isla de San Andrés: el acuario natural Rose Cay y al Cayo Jhonny Cay. Creo que es una de las experiencias que quedará para siempre en mi casi nula memoria. Y por lo que volvería a San Andrés.Se parte del puerto y es una excursión de todo un día. Hay que contar con paciencia pues todos los gripos salen a la misma hora y regresan al mismo tiempo. Te van llamando por orden de llegada. Es imprescindible, si no tenés, comprarte zapatitos para caminar en el agua por los erizos, corales y demás flora y fauna marítima. Los venden en el puerto, y realmente son necesarios.La mayoría de los san adresinos son descendientes de africanos. Muy gentiles, te llaman "reina","bonita","preciosa", siempre atentos a ayudarte en todo.El viaje es maravilloso. Allí entendés porqué Colón cuando conoció estas aguas las bautizó LOS JARDINES DE LA REINA. Realmente es cierto que el mar es de siete colores. Pretendés quedarte de por vida allí. Al legar al acuario, es "obligatorio" hacer snorkel, y realizar un viaje en un semisubmarino o al menos en un barco con fondo de cristal, las cosas que verás allí resultarán inolvidables. Aprendí mucho en esa excursión sobre flora y fauna marítimia y he visto cosas alucinantes, cosas que no me imaginaba existían. Los lugareños que conducen las embarcaciones son muy conocedores y trasmiten pasión por esas aguas.Con posterioridad a la visita al acuario, el que cuesta dejar, llegamos al Cayo. INCRÍBLE. Arenas blancas que no queman, un hermoso Parque Nacional muy cuidado y un mar que no se puede creer que se esté despierto.Sólo esta excursión vale todo el viaje. Seguro que de hacerla los primeros días querrás ir todos los restantes. Merecido.
Desde el puerto te cruzan al cayo y te buscan por la tarde por solo 5 dólares.El resto de la isla si la recorrés o no, no te aportará nada en especial, pero claro estando allí , cómo no darás la vuelta en un tour de dos horas? Pasás por la piscinita, el hoyo soplador, la "supuesta réplica de la cueva del pirata Morgan", donde lo más interesante me pareció la muestra sobre cómo se distinguían las distintas jerarquías de los piratas y los tamaños de los cocos (enormes) cuando la isla todavía tenía algo de agua dulce.
El mar de lo siete colores, todos tendríamos que conocerlo.
Una maravilla de la naturaleza.

martes, 26 de enero de 2010

Panamá_ Tiendas en descuento en Albrook Mall

Las siguientes tiendas están en descuento en Albrook Mall:
URBANS--VIA UNO--SEBAGO--US POLO--RUNNING BALBOA--FOX KIDS--FOX MEN--MULTIMAX--PASARELA--DDP--OUTDOORS--PLANETA SPORT--TIME VISION--SY & COUMBRO--COMPLOT--ZARA--VIA VAI-- SPORTLINE--ADAMS--CASAS Y COSAS--BEN BETESH--DDP--STEVENS--BELLINI--HILFIGERDENIM--VENECIA JOYEROS--WHITE LAUNDRY--VIA VAI SHOES----BASILEA ORFEBRES--
LAGUNA BAY--EL COSTO--IBIZA--GEOX--OPTI COLOR--LA CANASTILLA --IDEAL--KENNETH COLE--CASA OSAKA--LEVIS
STUDIO F--TOMMY HILFIGER--COLUMBIA--EL WEKITO--MADISON--KIDCITY--EASTPAK--SPEEDO--MOUNTAIN HARWARE--BISOU BISOU PINK--PEPE JEAN --CHARLEEN--ACROSS--LEVIS--
SEBAGO--CITADIUM--NIKE --JONATHAN Z--STEVENS--SKECHERS

Espero lo disfruten

martes, 3 de noviembre de 2009

LA BODEGUITA DEL MEDIO EN LA HABANA


Recién llegadas a La Habana y esperando que terminemos el check in en el mítico Hotel Habana Libre, se encuentra una empleada de la agencia de turismo que contratamos para los traslados dentro de la isla. Ella nos ofrece varios paquetes turìsticos para realizar en la ciudad; entre ellos, una comida en la mundialmente famosa "La Bodeguita del Medio". Confiando en su palabra- nos dice que tenemos un importante descuento por comprar a través de ellos- y sobre todo por la falta de tiempo para recorrer la ciudad, contratamos la cena para esa misma noche en este lugar: entrada, plato principal, dos lìquidos y postre a 15 pesos convertibles, la moneda para uso del turista.
Dejamos de lado todas nuestras permanentes disquisiciones acerca del régimen político cubano y la aceptación o no por parte de los habitantes,y nos decidimos a descubrir el mundo de la bodeguita.
Llegamos en taxi al casco antiguo. La bodequita se encuentra en una callejuela muy angosta. Frente a ella se ve una de las tantísimas cámaras que hay en las ciudades y playas (aún no he podido indagar quienes las operaran, cómo funcionan, etc.). Un cartel rectangular con fondo amarillo y recuadrado en celeste, escrito con letras negras y alumbrado por un foco fluorescente, nos indica que es allì el luegar al que vamos. Si no fuera po este cartel y otros pintados en la pared izquierda creo que no nos hubiéramos dado cuenta de que hemos llegado. Su nombre se debe a que no se encuentra enclavada en una esquina como es costumbre de los bares, sino en "el medio de la cuadra2. Su frente es mìnimo. Se entra por una pequeña puerta a las ex habitaciones de una antigua casa, donde se encuentra las mesitas para los comensales. Si se va para la derecha, en cambio, se pasa a la zona de la barra, donde se encuentra la banda tocando temas típicos, todos hombres, excepto la cantante con llamativo color blanco de cabello. Inmediatamente responden a los pedidos musicales que les realizamos: como la mayorìa de la gente en Cuba, están muy pendiente de los turistas. es la posibilidad de incrementar el ingreso medio de los cubanos de 15 pesos convertibles al mes. Cada comensal mìnimamente les deja un peso.
En la parte de la barra, pequeña como toda la bodeguita, antiguamente funcionaba el expendio de bebidas del propietario de entonces, de apellido Martínez. Por la época en que comienza a forjarse lo que hoy es La Bodeguita del Medio, un grupo de habituès se comenzò a reunir en una habitaciòn trasera a charlar, mientras se tomaban unos tragos. Allì hay una pintura de Angel Martinez, y escritos encuadrados de personajes famosos que han pasado por aquì.
Como otros bares no solo en La Habana, sino también en otros lares, (tal el caso en Key West del "Sloppy Joe´s Bar" que tanto me delitara en 1995- el punto màs cercano a Cuba- solo 130 km.- ) a este lo ha inmortalizado Ernest Herminguay, quien decìa "Mi mojito en la bodeguita, mi daiquiri en La Floridita". La Floridita, otro bar- restaurant que ningùn turista puede dejar de conocer en La Habana.
Pasamos a la parte de atrás. La bodeguita tiene sus paredes pintadas de color celeste e íntegramente escritas por los visitantes. Obviamente no podemos dejar de cumplir con este ritual: nos olvidamos de llevar fibrón: Hechamos mano a una bic negra. Es muy difícil encontrar un milìmetro de pared vacía de escritura a menos que uno vaya muy alto en lugares casi inalcanzables: hay quienes se encaraman unos sobre otros para poder escribir en algùn espacio medianamente grande. Nadie quiere estar ajeno a esta famosa ceremonia.
Además los cuadros de personajes conocidos de todo el mundo en los màs diversos quehaceres cubren las paredes. En la última habitaciòn contra el alto techo se encuentra pegada, patas para arriba una silla igual a las que rodean las mesas. Uno de los mozos nos cuenta su historia, bohemia y fascinante, como todo el ambiente de este lugar. Nos cuenta otras cuantas historias, por ejemplo el significado de la pintura en amarillo con letras negras en la pared, que reza "cargue con su pesao".
Al poco tiempo de estar sentadas viene la ùnica mujer que trabaja en el lugar, aparte de la que canta, y nos ofrece una variedad de souvenirs del lugar. Durante todo el tiempo que no se encuentra ofreciendo su mercancìa, baila al compàs de la música- como todos los cubanos- lleva la música en su sangre.
Los platos son abundantes y de exquisita factura casera. Pedí un "picadillo a la habanera". Mis amigas: sendos "Pollos.. a la cacerola".
Se encuentran individualizadas las mesas que usaron Nat King Cole y Nicolás Guillén. Este último dedicó unos hermnosos versos a este lugar que finalizan diciendo: "Brindo porque la historia se repita
y porque lo que es ya la bodegona
nunca deje de ser La Bodeguita".
Los mozos, excepto la señora de los souvenirs y quien nos narró las hernmosas historias que transcurrieron en el lugar y luego se instaló a hablar con otros turistas en la barra, tienen un notable mal humor y aparentan ansiar que llegue la hora de cerrar. Somos de los ùltimos comensales que quedamos. Ante esto inciamos nuestra despedida de La Bodeguita del Medio, la que quedarà para siempre en nuestra memoria.

martes, 15 de septiembre de 2009

San Andrés, el mar de los siete colores

Al llegar a la isla colombiana de San Andrés, nos encontramos con un aeropuerto austero que nos anticipa lo que será la isla. Nunca habíamos estado en Colombia, y nos asombra ver cantidad de fuerza de seguridad de seguridad portando armas largas. Luego los veremos a los militares al menos de a cuatro en las entradas de los bancos.
Nos recoge un taxista en un mal mantenido auto americano de la década de los 60 o 70. La mayoría de los taxis son así. Los traen de EEUU por unos U$S 2.000. Tememos no llegar hasta el hotel en este.
En San Andrés hay dos cadenas de hoteles, Los Decamerón ( son cinco, y excepto dormir puedes realizar cualquier actividad en cada uno de ellos, indistintamente de en cual de ellos te hospedas), la otra es la Sol Caribe (aquí son dos: el mismo sistema: uno se encuentra en una colina, desde donde se divisa por todos lados lo que uno viene a ver a esta isla, su famoso "mar de los siete colores", y el otro hotel de la cadena está ubicado en el centro, lo que viene muy bien al turista para ser usado cuando uno va al centro o vuelve de excursiones al puerto). Ambas cadenas tienen sistema "all inclusive".
El centro es muy austero, hay una sola disco importante. La isla es "Puerto libre" pero no es para enloquecerse con las compras: quizá perfumers, maletas, bolsos de viaje, ropa Tommy Hilfigger, juguets.
El hotel Sol Caribe Campo tiene la mejor playa de la isla, no es muy grande y llega hasta sus costas el agua revuelta con arena y algas. Por la tarde siempre se quedan cortos con la comida en el bar del hotel en la playa.
Es muy famoso el barco hundido que se encuentra frente a las playas. Son unas cuantas cuadras dentro del mar lo que uno camina para llegar hasta él desde la playa,es una hermosa experiencia ir por el mar hasta él: el agua presenta un color "verde agua claro", dada la cristalinidad del agua, la escasa profundidad y el lecho de arenas blancas. En el barco hundido hay muchas langostas. Se comen buenas langostas en San Andrés.
Por la noche vemos bailar la típica cumbia colombiana con sus trajes de amplias polleras en las mujeres, y sombreros en los hombres...muy distante de nuestra "cumbia".
De los grupos musicales que tocan calypso y otras músicas típicas, me llaman la atención algunos istrumentos : los hay realizados con mandíbulas de buey, también otros con base de una palangana de lata invertida. Suenan muy bien. Los san andresinos como tantos otros caribeños se atribueyen la creación del reggetón.
Un día emprendemos una excursión terrestre hasta la publicitada "laguna de aguas dulces": un fiasco, pequeña, sucia y los tan promocionados cocodrilos se reducen a unas pocas babilas a las que podrás ver con mucha suerte. sólo vimos una muerta en la orilla. la que parecía llevar tiempo allí. Mejor no mencionar el bar rafta que dicen se encuentra al lado de la laguna.
La isla se ha ido quedando sin agua dulce, por lo que no hay cosecha posible: dependen en absoluto del exterior : todos los días llegan las bebidas y comestibles en avión. Quizá por ello no se puede aspirar a exquisitas comidas en la isla, sumado a la cuestión cultural.
Se come fruta del árbol de pan. También hay nonis, de los que se hacen vinos, mermeladas, jabones y muchas cosas más.
Ahora sí lo que verdaderamente hace que valga la pena ir hasta la isla de San Andrés: el acuario natural Rose Cay y al Cayo Jhonny Cay. Creo que es una de las experiencias que quedará para siempre en mi casi nula memoria. Y por lo que volvería a San Andrés.
Se parte del puerto y es una excursión de todo un día. Hay que contar con paciencia pues todos los gripos salen a la misma hora y regresan al mismo tiempo. Te van llamando por orden de llegada. Es imprescindible, si no tenés, comprarte zapatitos para caminar en el agua por los erizos, corales y demás flora y fauna marítima. Los venden en el puerto, y realmente son necesarios.
La mayoría de los san adresinos son descendientes de africanos. Muy gentiles, te llaman "reina","bonita","preciosa", siempre atentos a ayudarte en todo.
El viaje es maravilloso. Allí entendés porqué Colón cuando conoció estas aguas las bautizó LOS JARDINES DE LA REINA. Realmente es cierto que el mar es de siete colores. Pretendés quedarte de por vida allí.
Al legar al acuario, es "obligatorio" hacer snorkel, y realizar un viaje en un semisubmarino o al menos en un barco con fondo de cristal, las cosas que verás allí resultarán inolvidables. Aprendí mucho en esa excursión sobre flora y fauna marítimia y he visto cosas alucinantes, cosas que no me imaginaba existían. Los lugareños que conducen las embarcaciones son muy conocedores y trasmiten pasión por esas aguas.
Con posterioridad a la visita al acuario, el que cuesta dejar, llegamos al Cayo. INCRÍBLE. Arenas blancas que no queman, un hermoso Parque Nacional muy cuidado y un mar que no se puede creer que se esté despierto.
Sólo esta excursión vale todo el viaje. Seguro que de hacerla los primeros días querrás ir todos los restantes. Merecido. Desde el puerto te cruzan al cayo y te buscan por la tarde por solo 5 dólares.
El resto de la isla si la recorrés o no, no te aportará nada en especial, pero claro estando allí , cómo no darás la vuelta en un tour de dos horas? Pasás por la piscinita, el hoyo soplador, la "supuesta réplica de la cueva del pirata Morgan", donde lo más interesante me pareció la muestra sobre cómo se distinguían las distintas jerarquías de los piratas y los tamaños de los cocos (enormes) cuando la isla todavía tenía algo de agua dulce.
El mar de lo siete colores, todos tendríamos que conocerlo. Una maravilla de la naturaleza.

Cartagena, la ciudad romántica

Cartagena es una ciudad magnífica, de las primeras construídas en América en la época de la colonización.

Varias veces saqueada o quemada por lo piratas, por cuanto en ella se encontraba la casa donde se se guardaba todo el oro y la plata del nuevo continente.
Por esta razón fue amurallada: 13 kms de una increíble muralla de piedra. Ancha muralla, sobre la que uno puede caminar casi junto al mar. Y digo casi, porque en épocas más modernas se ganó al mar terreno, construyéndose entre ambos un boulevar.
Cada casa de la ciudad amurallada, por sí sola, da para realizar un video clip. No por nada en ella se filmaron películas como "El amor en los tiempos de cólera" y "La Misión", entre tantas otras.

De noche la ciudad se vuelve mágica, encantadora. Los faroles alumbrando sus calles, algunas muy angostas, otras un poco más anchas, todas con un sin número de historias sucedidas a lo largo de varios siglos. Los turistas nos deleitamos paseando en carruajes victorianos con los faroles a velas, a lo que hay que hay añadir el sonido del golpeteo de las patas de los caballos sobre los adoquines y las guitarras y voces de los cantores que se suben a los coches, emocionando con canciones como "Noches de Cartagena"...inolvidable. Imperdible.

Cada lugar, cada casa, cada plaza, cada restaurant, por la noche tienen una bohemia particular.
Es difícil, decir que cosas ver dentro de la ciudad amurallada, porque todo deleita. Nombraré algunos sitios que me llamaron la atención: la Casa del Marqués de Valdehoyos en Calle de la Factoria. En tiempos de la Colonia, esta fue la casa privada más grande en Cartagena. Regularmente, actividades Culturales tenían lugar aquí. Originalmente, fue la residencia del Marqués de Valdehoyos, quien hizo una fortuna cambiando harina y esclavos. El fue autorizado por la Corona Española para "Importar" y vender esclavos. Alrededor de 1830, esta casa fue la residencia temporal de Simón Bolívar, quien para entonces se encontraba enfermo y eventualmente murió en Santa Marta en las costas del Caribe, en una quinta que no hay que dejar de visitar. Hoy la otrora vivienda del Marqués se ha transformado en un magnífico hotel boutique de ocho habitaciones de distintas jerarquías. Es difícil detectarlo desde la acera. Por casualidad pudimos recorrerlo, gracias a la amabilidad de uno de sus empleados. Un canto a la historia y el buen gusto. Quien pueda, que haga sus reservaciones sin pensarlo dos veces.

Asimismo, resulta imposible dejar de recorrer el Palacio de la Inquisición, si bien su estructura no es exactamente la de la época en que funcionó, pero se le parece. Solo el largo y tallado portal de entrada vale la pena una visita. Durante la era Colonial, esta casa sirvió como una tribuna "corte" para condenar a cualquiera que la Iglesia viera como un enemigo. Instrumentos de tortura, junto con documentos, explicaciones y pinturas sobre la Inquisición se pueden apreciar en él.
Afuera, enfrente de la Calle de la Inquisición, hay una pequeña, ventana enrejada por la cual la sentencia entregada por la tribuna era anunciada al publico.
Horario: Martes a Sabado, 9:00 a.m. - 6:00 p.m.,Domingos y Festivos, 10:00 a.m. - 4:00 p.m. (Tener presente que todos los museos cierran temprano)

Un sitio obligado es por las noches es la plaza de San Diego, rodeada de los mejores hoteles de la ciudad, donde los bares y restaurant sacan sus mesas afueras, y el ambiente es maravilloso: cantantes, bailarines, malavaristas. Y a quien le gusten las artesanías,hay que decir que he visto algunas muy bonitas, de diseño diferente a las que se ven en la playa.

Obligatorio visitar la Plaza de los Coches: Centenares de millares de esclavos negros, cazados, y traídos aquí de África eran vendidos y calificados en la plaza. Muchos de ellos eran embarcados a otras colonias. Veracruz - México y Cartagena fueron los únicos dos puertos designados y oficiales por el Rey de España, para el cambio de esclavos. La Corona Española le había prohibido a la esclavitud de nativos Amerindias. El nombre "Plaza de los Coches", data del siglo pasado, y aplica a la vida de hoy también, así como es designado el área de abordo para turistas para que paseen la cuidad en coches. Allí se encuentra la estatua de Pedro de Heredia - Descubrió a Cartagena de Indias en 1533. Su preservación es la mas responsable para la ciudad de hoy, estando en tan buenas condiciones. Después de que un fuego destruyo a Cartagena, Pedro de Heredia declaro que toda la construcción futura sería de piedra, adobe y cemento.

Todo turistas realiza una visita al Portal de los Dulces: Debajo de los arcos esta el Portal de los Dulces donde pueden comprar y disfrutar de los frescos dulces caseros.

Hay que ver la Puerta del Reloj, centrada principal a la ciudad amurallada. Es el Símbolo de Cartagena, también suele ser usado para representar a Colombia.

Ya fuera de las murallas, hay que mencionar el Centro de Convenicones, estratégicamente ubicado sobre el agua, enla Bahía de las Animas, en Getsemaní

La movida nocturna se encuentra justamente en este barrio en la Calle del Arsenal. La mejor disco de la ciuad es Mr. Babilla.Ojo, funcionan bien solo viernes y sábados o vísperas de feriados.

Por supuesto, la ciudad moderna es muy bonita también, con altos edificios: muchos hoteles y condominios.

No se puede dejar de traer esmeraldas de Cartagena: la mayoría de las esmeraldas del mundo se extraen en Colombia, hay algunas muy baratas, dependiendo de su pureza, color, pulido, etc. Es muy económico comprar el típico granito de café con una esmeralda sobre él.Recomendación: comprar de día, pues de noche (los citi tours nocturnos te llevan a fábricas), las esmeraldas no se diferencian bien). Para mí, la mejor joyería es la Joyería Caribe, con una sucursal en Panamá (EL Museo de la Esmeralda) y otra en Zaragoza, España.

Por último pasear todos los días que uno pueda en carrozas victorianas, alumbradas con velas: magnífico. Tanto con los cocheros como con los taxistas: fijar precio previamente, y regatear: en todos los lugares y a todos, la vida es regateo en Cartagena, seguramente uno termina comprando al menos a la mitad del precio que se le pide al inicio de la venta.

Esta ha sido una brevísima descripción de esta atrapante ciudad, volveré sobre ella, por placer propio y porque se lo merece. Siete días no alcanzaron para disfrutarla y conocerla en todo su esplendor. Bendigo el momento de haber decidido visitarla

Cartagena y sus alrededores


Fermina Araza y Florentino Ariza van navegando en barco por el río Magdalena al finalizar la película “El amor en los tiempos del cólera”. Dejo que recorran la pantalla todos los nombres de quienes participaron en la película, no me resigno a no seguir viendo la mágica historia de García Márquez que transcurre en Cartagena ni tampoco a dejar de escuchar la bonita canción que habla de su río cercano, pero por sobre todo no quiero dejar de ver rincones de Cartagena. Tantos recuerdos de esta increíble ciudad se agolpan en mi mente...

La hermosa bahía de Cartagena, en cuyas playas pasamos bellos momentos, solo interrumpidos por el acoso de los vendedores ambulantes. Los sentimientos de uno se contraponen y lucha en su interior. Por un lado, se quiere disfrutar de la arena, el sol y el mar, por el otro, ayudar a los lugareños: todos nos cuentan de su familia, de la necesidad que tienen que colaboremos con ellos ya que su única fuente de ingresos es el turismo. Cuando uno deja esta ciudad lleva consigo muchísimas artesanías, más de las que hubiera querido comprar- sobre todo collares y puslseras- que en general son de muy buena factura: mucho nácar, y perlas de río y de mar.

Varias veces cruzamos a distintas playas en las islas cercanas,como Baru, la más extensa de Colombnia, ya sea en lanchas rápidas o en barco de lento andar: allí también se encuentran los vendedores. En Paya Blanca nos cuentan que ponen dos horas de caminata para llegar desde sus casas a la playa y otras tantas para regresar a su hogar. Cómo no conmoverse? También están siempre presentes las palenqueras, descendientes de africanos que realizan masajes a los turistas en la playa. Se pelean entre ellas por cada cliente, como también lo hacen los vendedores de distintos tipos de mercancías. Pienso que la alcaldía debería organizar de algún modo a los vendedores, porque llega un momento en que el turista se siente realmente fastidiado, más allá de toda consideración. También están los raperos, los grupos que cantan son cubano, los ballenatos, y tantos otros.

En la esquina del hotel en que nos alojábamos, sobre Avenida San Martín, se encontraba el famoso Café Juan Valdez. Exquisito. Es imposible encontrar una mesa por la tarde, después de las cinco, horario en que cierran las playas, y antes de las 19, cuando empieza la hora de la cena. Quién no lleva café Juan Valdez de regreso a su país de origen? Los citi tours salen a las 14 hs. Dada la ubicación de esta ciudad respecto del ecuador, las mañanas son más calientes que las tardes, no obstante el calor resulta igualmente agobiante a toda hora. Vamos en las mismas chivas en que se se realiza el citi tour nocturno con grupos musicales y barra libre por las noches, terminando en una disco. Todos los pasajeros en "la rumba en chivas"- como se denomina a este citi tour-salida nocturna, llevan consigo instrumentos musicales, los mas comunes: las maracas.(Ningún turista puede decir que conoció Cartagena si no lo ha hecho)

Llama la atención la casa de García Marquéz, tiene un diseño modernozo desentonando con la ciudad histórica. Dicen que le confió su construcción a un arquitecto amigo y cuando la vió, ya no había marcha atrás. Yo creo que sí, que la hay, es más, deberían obligarlo a reformarla, para más, se encuentra muy cerca de la muralla, así es que desde el boulevar junto al mar se la aprecia muy bien en su estética moderna.

Cerca de Cartagena se encuentra la ciudad de Barrranquilla, lugar de nacimiento de la cantante Shakira, y por ello hay un monumento para ella, tal como hay uno en honor al pibe Valderrama, ex jugadador de futbol en su ciudad natal, Santa Marta, la que dista poco menos de trescientos km de Cartagena , siguiendo a Barranquilla.
Los city tours para ambas ciudades salen los miércoles y sábados únicamenente, muy temprano, alrededor de las 6 de la mañana. Se estila pedir en los hoteles un desayuno frío la noche anterior a realizar este tour para llevarlo en el autobús. Barranquilla no tiene nada destacable. Se ve bastante pobreza. En el camino, mucha seguridad del ejército y de la policía. Me llaman la atención las bici- taxis.

Santa Marta tiene alrededor de la catedral un barrio antiguo moy bonito. Por otra parte es soñada la playa del Rodadero. Lamentablente los sábados, día en que fuimos es muy concurrida. Santa Marta está rodeada de las sierras nevadas, haciendo de la playa del Rodadero un lugar sorprendente

domingo, 26 de julio de 2009

Cartagena y cercanías


Fermina Araza y Florentino Ariza van navegando en barco por el río Magdalena al finalizar la película “El amor en los tiempos del cólera”. Dejo que recorran la pantalla todos los nombres de quienes participaron en la película, no me resigno a no seguir viendo la mágica historia de García Márquez que transcurre en Cartagena ni tampoco a dejar de escuchar la bonita canción que habla de su río cercano, pero por sobre todo no quiero dejar de ver rincones de Cartagena.Tantos recuerdos de esta increíble ciudad se agolpan en mi mente...

La hermosa bahía de Cartagena, en cuyas playas pasamos bellos momentos, solo interrumpidos por el acoso de los vendedores ambulantes. Los sentimientos de uno se contraponen y lucha en su interior. Por un lado, se quiere disfrutar de la arena, el sol y el mar, por el otro, ayudar a los lugareños: todos nos cuentan de su familia, de la necesidad que tienen que colaboremos con ellos ya que su única fuente de ingresos es el turismo. Cuando uno deja esta ciudad lleva consigo muchísimas artesanías, más de las que hubiera querido comprar- sobre todo collares y puslseras-

Varias veces cruzamos a distintas playas en las islas cercanas,como Baru, la más extensa de Colombnia, ya sea en lanchas rápidas o en barco de lento andar: allí también se encuentran los vendedores. En Paya Blanca nos cuentan que ponen dos horas para llegar desde sus casas a la playa y otras tantas para regresar a su hogar. Cómo no conmoverse? También están siempre presentes las palenqueras, descendientes de africanos que realizan masajes a los turistas en la playa. Se pelean entre ellas por cada cliente, como también lo hacen los vendedores de distintos tipos de mercancías. Pienso que la alcaldía debería organizar de algún modo a los vendedores, porque llega un momento en que el turista se siente realmente fastidiado, más allá de toda consideración. También están los raperos, los grupos que cantan son cubano, los ballenatos, y tantos otros.

En la esquina del hotel en que nos alojábamos, sobre Avenida San Martín, se encontraba el famoso Café Juan Valdez. Exquisito. Es imposible encontrar una mesa por la tarde, después de las cinco, horario en que cierran las playas, y antes de las 19, cuando empieza la hora de la cena. Quién no lleva café Juan Valdez de regreso a su país de origen? Los citi tours salen a las 14 hs. Dada la ubicación de esta ciudad respecto del ecuador, las mañanas son más calientes que las tardes, no obstante el calor resulta igualmente agobiante a toda hora. Vamos en las mismas chivas en que se se realiza el citi tour nocturno con grupos musicales y barra libre por las noches, terminando en una disco. Todos los pasajeros en "la rumba en chivas"- como se denomina a este citi tout-salida nocturna, llevan consigo instrumentos musicales, los mas comunes: las maracas.

Llama la atención la casa de García Marquéz, tiene un diseño modernozo desentonando con la ciudad histórica. Dicen que le confió su construcción a un arquitecto amigo y cuando la vió, ya no había marcha atrás. Yo creo que sí, que la hay, es más, deberían obligarlo a reformarla, para más, se encuentra muy cerca de la muralla, así es que desde el boulevar junto al mar se la aprecia muy bien en su estética moderna.

Cerca de Cartagena se encuentra la ciudad de Barrranquilla, lugar de nacimiento de la cantante Shakira, y por ello hay un monumento para ella, tal como hay uno en honor al pibe Valderrama, ex jugadador de futbol en su ciudad natal, Santa Marta, la que dista poco menos de trescientos km de Cartagena , siguiendo a Barranquilla.
Los city tour para ambas ciudades salen los miércoles y sábados únicmaente, muy temprano, alrededor de las 6 de la mañana. Se estila pedir en los hoteles un desayuno frío la noche anterior para llevarlo en el autobús. Barranquilla no tiene nada destacable. Se ve bastante pobreza. En el camino, mucha seguirdad del ejército y de la policía. Me llaman la atención las bici- taxis.

Santa Marta tiene alrededor de la catedral un barrio antiguo moy bonito. Por otra parte es soñada la playa del Rodadero. Lamentablente los sábados, día en que fuimos es muy concurrida. Santa Marta está rodeada de las sierras nevadas, haciendo de la playa del Rodadero un lugar sorprendente

sábado, 4 de julio de 2009

Cartagena- la ciudad romántica

Cartagena es una ciudad magnífica, de las primeras construídas en América en la época de la colonización.

Varias veces saqueada o quemada por lo piratas, ya que en ella se encontraba la casa donde se se guardaba todo el oro y la plata del nuevo continente.
Por esta razón fué amurallada: 13 kms de una increíble muralla de piedra. Ancha muralla, sobre la que uno puede caminar casi junto al mar. Y digo casi, porque en épocas más modernas se ganó al mar terreno, construyéndose entre ambos un boulevar.
Cada casa de la ciudad amurallada, por sí sola, da para realizar un video clip. No por nada en ella se filmaron películas como "El amor en los tiempos de cólera" y "La Misión", entre tantas otras.

De noche la ciudad se vuelve mágica, encantadora. Los faroles alumbrando sus calles, algunas muy angostas, otras un poco más anchas, todas con un sin número de historias sucedidas a lo largo de varios siglos. Los turistas nos deleitamos paseando en carruajes victorianos con los faroles a velas, a lo que hay que hay añadir el sonido del golpeteo de las patas de los caballos sobre los adoquines y las guitarras y voces de los cantores que se suben a los coches, cantando canciones como "Noches de Cartagena"...inolvidable. Imperdible.

Cada lugar, cada casa, cada plaza, cada restaurant, por la noche tienen una bohemia particular.
Es difícil, decir que cosas ver dentro de la ciudad amurallada, porque todo deleita. Nombraré algunos sitios que me llamaron la atención: la Casa del Marqués de Valdehoyos en Calle de la Factoria. En tiempos de la Colonia, esta fue la casa privada más grande en Cartagena. Regularmente, actividades Culturales tenían lugar aquí. Originalmente, fue la residencia de el Marqués de Valdehoyos, quien hizo una fortuna cambiando harina y esclavos. El fue autorizado por la Corona Española para "Importar" y vender esclavos. Alrededor de 1830, esta casa fue la residencia temporal de Simón Bolívar, quien para entonces se encontraba enfermo y eventualmente murió en Santa Marta en las costas del Caribe, en una quinta que no hay que dejar de visitar. Hoy se ha transformado en un magnífico hotel boutique de ocho habitaciones de distintas jerarquías. Es difícil detectarlo desde la acera. Por casualidad pudimos recorrerlo, gracias a la amabilidad de uno de sus empleados. Un canto a la historia y el buen gusto. Quien pueda, que haga sus reservaciones sin pensarlo dos veces.

Asimismo, resulta imposible dejar de recorrer el Palacio de la Inquisición, si bien su estructura no es exactamente la de la época en que funcionó, pero se le parece. Solo el largo y detallado portal de entrada vale la pena una visita. Durante la era Colonial, esta casa sirvió como una tribuna "corte" para condenar a cualquiera que la Iglesia viera como un enemigo. Instrumentos de tortura, junto con documentos, explicaciones y pinturas sobre la Inquisición se pueden apreciar en él.
Afuera, enfrente de la Calle de la Inquisición, hay una pequeña, ventana enrejada por la cual la sentencia entregada por la tribuna era anunciada al publico.
Horario: Martes a Sabado, 9:00 a.m. - 6:00 p.m.,Domingos y Festivos, 10:00 a.m. - 4:00 p.m. (Tener presente que todos los museos cierran temprano)

Un sitio obligado es por las noches es la plaza de San Diego, rodeada de los mejores hoteles de la ciudad, donde los bares y restaurant sacan sus mesas afueras, y el ambiente es maravilloso: cantantes, bailarines, malavaristas. Y a quien le gusten las artesaías, algunas muy bonitas, de diseño diferente a las que se ven en la playa.

Hay que ver la Plaza de los Coches: Centenares de millares de esclavos negros, cazados, y traídos aquí de África eran vendidos y calificados en la plaza. Muchos de ellos eran embarcados a otras colonias. Veracruz - México y Cartagena fueron los únicos dos puertos designados y oficiales por el Rey de España, para el cambio de esclavos. La Corona Española le había prohibido a la esclavitud de nativos Amerindias. El nombre "Plaza de los Coches", data del siglo pasado, y aplica a la vida de hoy también, así como es designado el área de abordo para turistas para que paseen la cuidad en coches. Allí se encuentra la estatua de Pedro de Heredia - Descubrió a Cartagena de Indias en 1533. Su preservación es la mas responsable para la ciudad de hoy, estando en tan buenas condiciones. Después de que un fuego destruyo a Cartagena, Pedro de Heredia declaro que toda la construcción futura sería de piedra, adobe y cemento.

Todos los turistas realizan una visita al Portal de los Dulces: Debajo de los arcos esta el Portal de los Dulces donde pueden comprar y disfrutar de los frescos dulces caseros..
Hay que ver la Puerta del Reloj, centrada principal a la ciudad amurallada. Es el Símbolo de Cartagena, también suele ser usado para representar a Colombia.

Ya fuera de las murallas, hay que mencionar el Centro de Convenicones, estratégicamente ubicado sobre el agua, enla Bahía de las Animas, en Getsemaní

La movida nocturna se encuentra justamente en este barrio en la Calle del Arsenal. La mejor disco de la ciuad es Mr. Babilla.Ojo, funcionan bien solo ´viernes y sábados o vísperas de feriados)

Por supuesto, la ciudad moderna es muy bonita también, con altos edificios: muchos hoteles y condominios.

No se puede dejar de traer esmeraldas de Cartagena: la mayoría de las esmeraldas del mundo se extraen en Colombia, hay algunas muy baratas, dependiendo de su puereza, colo, pulido, etc. Es muy económico comprar el típico granito de café con una esmeralda sobre él.Recomendación: comprar de día, pues de noche (los citi torus nocturnos te llevan a fábricas, las esmeraldas no se diferencian bien). Para mí, la mejor joyería es la Joyería Caribe, con una sucursal en Panamá (EL Museo de la Esmeralda) y otra en Zaragoza, España.

Por último pasear todos los días que uno pueda en carrozas victorianas, alumbradas con velas: magnífico. Tanto con los cocheros como con los taxistas: fijar precio previamente, y regatear: en todos los lugares y a todos, la vida es regateo en Cartagena, seguramente uno termina comprando al menos a la mitad del precio que se le pide al inicio de la venta.

Esta ha sido una brevísima descripción de esta atrapante ciudad, volveré sobre ella, por placer propio y porque se lo merece. Siete días no alcanzaron para disfrutarla y conocerla en todo su esplendor. Bendigo el momento de haber decidido visitarla

domingo, 18 de enero de 2009

LA ISLA DE SAN ANDRÉS


Al llegar a la isla colombiana de San Andrés, nos encontramos con un aeropuerto austero que nos anticipa lo que será la isla. Nunca habíamos estado en Colombia, y nos asombra ver tanta fuerza de seguridad con fusibles. Luego los veremos por lo menos de a cuatro en las entradas de los bancos.
Nos recoge un taxista en un mal mantenido auto americano de la década de los 60 o 70. La mayoría de los taxis son así. Los traen de EEUU por unos U$S 2.000. Tememos no llegar hasta el hotel. Hay dos cadenas de hoteles en San Andrés. Los Decamerón ( son cinco, y excepto dormir puedes realizar cualquier actividad en cada uno de ellos), la otra es la Sol Caribe (aquí son dos: el mismo sistema: uno se encuentra en una colina, desde donde se divisa por todos lados lo que uno viene a ver a esta isla, su famoso "mar de los siete colores". Admirable, y el otro hotel de la cadena está ubicado en el centro, lo que viene muy bien al turista para ser usado cuando uno va al centro o vuelve de excursiones al centro). Ambas cadenas tienen sistema "all inclusive".
El centro es muy austero, hay una sola disco importante. La isla es "Puerto libre" pero no es para enloquecerse con las compras.
El hotel Sol Caribe Campo tiene la mejor playa de la isla, no es muy grande y llegan el agua revuelta con arena y algas. Por la tarde siempre se quedan cortos con la comida en el bar del hotel en la playa.
Es muy famoso el barco hundido que se encuentra frente a las playas. Son unas cuantas cuadras dentro del mar pero resulta una hermosa caminata ir por el mar hasta él: el agua presenta un color "verde agua claro", dada la cristalinidad del agua, la escasa profundidad y el lecho de arenas blancas. En el barco hundido hay muchas langostas. Se comen buenas langostas en San Andrés.
Por la noche vemos bailar la típica cumbia colombiana con sus típicos trajes de amplias polleras...muy distante de nuestra "cumbia".
De los grupos musicales que tocan calypso y otras músicas típicas, me llaman la atención algunos istrumentos musicales: los hay realizados con mandíbulas de buey, también otros con base de una palangana de lata invertida. Suenan muy bien. Los san andresinos como tantos otros caribeños se atribueyen la creación del reggetón.
Un día emprendemos una excursión terrestre hasta la publicitada "laguna de aguas dulces": un fiasco, pequeña, sucia y los tan promocionados cocodrilos se reducen a unas pocas babilas a las que podrás ver con mucha suerte. Mejor no mencionar el bar rafta que dicen se encuentra al lado de la laguna.
La isla se ha ido quedando sin agua dulce, por lo que no hay cosecha posible: dependen en absoluto del exterior de la isla: todos los días llegan las bebidas y comestibles en avión. Quizá por ello no se puede aspirar a exquisitas comidas en la isla, sumado a la cuestión cultural.
Se come fruta del árbol de pan. También hay nonis, de los que se hacen vinos, mermeladas, jabones y muchas cosas más.
Y ahora sí lo que hace que valga la pena ir a San Andrés: ir al acuario natural Rose Cay y al Cayo Jhonny Cay. Creo que es una de las experiencias que quedará para siempre en mi casi nula memoria. Y por lo que volvería a San Andrés.
Se parte del puerto y es una excursión de todo un día. Hay que contar con paciencia pues todos salimos a misma hora y regresamos igual. Te van llamando por orden de llegada. Es imprescindible, si no tenés, comprarte zapatitos para caminar en el agua por los erizos, corales y demás flora y fauna marítima.
La mayoría de los san adresinos son descendientes de africanos. Son muy gentiles, te llaman "reina","bonita","preciosa", siempre atentos a ayudarte en todo.
El viaje es maravilloso. Allí entendés porqué Colón cuando conoció estas aguas las bautizó LOS JARDINES DE LA REINA. Realmente es cierto que el mar es de siete colores. Pretendés quedarte de por vida allí.
Al legar al acuario, es "obligatorio" hacer snorkel, y realizar un viaje en un semisubmarino o al menos en un barco con fondo de cristal, las cosas que verás allí resultarán inolvidables. Aprendí mucho en esa excursión sobre flora y fauna marítimia y he visto cosas alucinantes, cosas que no me imaginaba existían. Los lugareños que conducen las embarcaciones son muy conocedores y trasmiten pasión por esas aguas.
Después del acuario que cuesta dejar, llegamos al Cayo. INCRÍBLE. Arenas blancas que no queman, un hermoso Parque Nacional muy cuidado y un mar que no se puede creer que se esté despierto.
Sólo esta excursión vale todo el viaje. Seguro que de hacerla los primeros días querrás ir todos los restantes. Merecido. Desde el puerto te cruzan al cayo y te buscan por la tarde por solo 5 dólares.
El resto de la isla si la recorrés o no, no te aportará nada en especial, pero claro estando allí , cómo no darás la vuelta en un tour de dos horas? Pasás por la piscinita, el hoyo soplador, la "supuesta réplica de la cueva del pirata Morgan", donde lo más interesante me pareció la muestra sobre cómo se distinguían las distintas jerarquías de los piratas y los tamaños de los cocos (enormes) cuando la isla todavía tenía algo de agua dulce.
El mar de lo siete colores, todos tendríamos que conocerlo. Una maravilla de la naturaleza.

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