martes, 23 de agosto de 2011

Vuelve el deme dos en Miami y en Madrid


El viejo deme dos e impregnada incluso de la misma tristeza: una cierta idea de ir al exterior por aquello que no conviene comprar acá. Todos los días parten desde Ezeiza hacia Miami y Madrid nueve vuelos repletos de pasajeros argentinos con equipaje de mano y valijas vacías. Se trata de viajes breves, donde no es prioridad el sosiego, sino el consumo y el objetivo de hacer valer el dinero.
El fenómeno crece de la mano de dos factores: la carrera de los precios argentinos contra la inflación –que hace por ejemplo que un jean de marca acá no baje de los 400 pesos– y la aparición de planes de hasta 36 cuotas para pagar pasajes.
Incluso para los que buscan descansar, frente a lo costoso de destinos como Salta o El Calafate, las dos ciudades extranjeras ganan terreno. Según datos de Despegar.com, uno de los principales operadores de venta de pasajes del país, entre enero y julio se vendieron más boletos a Miami y Madrid que a Chile y Brasil.
Los dos destinos ya crecieron un 20% con respecto a 2010. Para Lan argentina, después de Santiago, Miami es el destino más elegido.
“Miami es un lugar de turismo por excelencia para argentinos. Y es cierto que el área de Florida es buscada por la clase media y media alta porque son los sectores que están pudiendo viajar. El viaje de consumo se está revalorizando cada vez más porque aquí aumentaron mucho los precios”, explica Uri Rajsfus, que vende tours de compras para Vie Tur.
Un pasaje ida y vuelta con tres noches de hotel en Miami ronda los 1.200 dólares.
Los vuelos a Madrid arrancan en 800 . “Pero además está la novedad de las cuotas: si antes era el LCD, ahora es el viaje”, dice Rajsfus. El escenario, entonces, de regreso de los argentinos a Miami y Madrid –conducta que rescata algún rasgo del menemismo– explica en parte los números que maneja el ministro del Interior sobre confección de pasaportes: entre 5 y 6 mil por día, según Florencio Randazzo. Por si fuera poco, también está tabicado el pedido de visas para Estados Unidos. La demanda es tan alta que hay que solicitar turno tres meses antes.
Son las 19.30 del miércoles 17 en la terminal A del aeropuerto de Ezeiza y allá vienen. Acaban de aterrizar provenientes de Madrid y cargan bolsas de El Corte Inglés, Zara, Duty Free.
Algunos empujan carritos con siete valijas.
José Chiarello compró ropa, un anillo para su mujer, un iPod (a 270 euros, 1600 pesos) y un iPod Dock (a 140 euros, 840 pesos). Los dos reproductores se consiguen en el país a no menos de 2.120 y 2.500 pesos. Otro viajero, Pedro Martorelli, dice: “Traje una computadora para mi mujer, una Sony por 780 euros”.
El jueves, en Ezeiza, lo mismo. Santiago Nievas, consultor, trae seis valijas, una canchita de fútbol para su hijo, varias cajas. Es uno de los pasajeros con más equipaje de los que llegaron en el vuelo de la mañana de American Airlines.
“Aún con los impuestos de aduana, me sale más barato USA y además no pago exceso de equipaje por ser cliente especial”, asegura.
Pero, ¿qué sucede del otro lado? Marcelo Caro (59) y María del Carmen (55) llegaron el viernes a Miami. Son porteños. “Vinimos a festejar el cumpleaños de ella. Ahora hay muchas mas facilidades para viajar, por el tipo de cambio y el crédito para los viajes y hoteles”, comentan. Apenas bajaron del avión, enfilaron para el shopping Aventura Mall . Se alojaron en un hotel de Miami Beach y alquilaron un auto. Su recorrido incluirá el Sawgrass Mill , la meca del outlet, donde buscarán productos Victoria’s Secret para ella y algún electrónico para él.
“Ya hace por lo menos un año que los argentinos están volviendo a consumir fuerte. Algunos incluso están comprando propiedades, cuyos precios se desplomaron por la crisis inmobiliaria”, dice Oscar Posedente, director del Semanario Argentino, el news magazine más leído por la comunidad argentina. “Los identificás por la prepotencia de los turistas que vienen con plata. Vienen en grupos familiares de cuatro o cinco personas”, agrega.
Comer en Miami puede salir lo mismo o menos que en Buenos Aires: una entraña con ensalada y gaseosa puede costar entre 15 y 20 dólares.
Los precios de los hoteles son sorprendentes: 100 dólares una noche en el Marriot, 85 en el Intercontinental. Los compradores no se quedan más de una semana, y van por grandes marcas: “Adidas, Nike, Gap, Banana Republic: o sea, sería un deme dos refinado”, dice Posedente”.
Dinero que vale Está claro: a la hora de consumir el dinero argentino rinde más afuera que adentro. Agustín Bruno, economista de la consultora LCG, cruza tres variables. “La primera –plantea– es el encarecimiento de nuestra moneda, debido al diferencial inflacionario entre nuestro país y el del resto del mundo. Lo segundo es que los viajeros son trabajadores con empleo formal, cuyos ingresos crecieron más que la inflación doméstica.
O sea, en dólares sus salarios tienen mayor poder adquisitivo”.
“Por último –cierra– es que los destinos elegidos atraviesan una situación económica deteriorada con lo cual realizan ofertas y anticipan liquidaciones para incentivar la venta de bienes”.
Matemática pura, entonces, para un auge de consumo a 12 mil millas de casa: volar barato, pagar en cuotas y comprar más barato todavía que en cualquier shopping argentino. Una oferta inesperada en estos tiempos de inflación. Fuente: Clarín

No hay comentarios: