lunes, 19 de julio de 2010

Los empleados están pagando más impuesto a las ganancias que hace dos años

Muchos empleados pagan más Ganancias
A igual poder adquisitivo, los asalariados de ingresos medios pagarán este año un mayor porcentaje de su sueldo que hace dos años

Una nota de Silvia Stang para La Nación.
Los asalariados de ingresos medios altos, o, dicho de otra manera, los que dentro del universo de quienes están alcanzados por el impuesto a las ganancias perciben los sueldos más bajos, tienen hoy una mayor presión tributaria que dos años atrás, aun con los cambios en el mínimo no imponible del impuesto anunciados días atrás por el Gobierno.
Sin que mediara un aumento explícito de las alícuotas del tributo, en la práctica esos empleados aportan un mayor porcentaje del salario al fisco, si es que en los últimos tiempos recibieron un aumento en sus ingresos para hacer frente a la inflación.
La principal causa que explica la mayor imposición es que el aumento del salario mínimo a partir del cual se paga Ganancias -que a su vez arrastra mejoras para toda la escala de ingresos- fue inferior a la inflación.
La suba que se dispuso en el mínimo no imponible es del 20 por ciento, mientras que si se considera el alza de precios de 2009 y el estimado para 2010, en ambos casos según los estudios de consultoras privadas, se concluye que los salarios deberían ser alrededor de un 38 por ciento más altos este año que en 2008, solamente para mantener su poder adquisitivo. La referencia a 2008 tiene que ver con que en ese año se había hecho la última modificación de los montos imponibles de Ganancias.
Y más allá de que las desprestigiadas estadísticas oficiales insistan en que la inflación es muy inferior, lo cierto es que los sindicatos negocian sus salarios con reclamos de porcentajes más cercanos a los cálculos de los economistas privados que a la realidad pretendida por el Indec y que el resultado es una evolución salarial promedio del sector formal también similar a la evolución de los precios según las fuentes privadas. Dónde impacta más
El efecto de la insuficiente actualización de Ganancias tiene su mayor peso en los salarios que en 2008 eran de hasta 7000 pesos netos, como promedio mensual e incluido el proporcional del aguinaldo (lo que equivale a un ingreso anual de 91.000 pesos). Quienes cobraban desde esa cifra para arriba se vieron beneficiados el año pasado con la eliminación de la llamada "tablita de Machinea", que disponía una reducción progresiva, a medida que aumentaban los salarios, de las deducciones, que son montos que se descuentan del ingreso de la persona antes de calcular cuánto debe tributar por Ganancias.
Fue la única modificación del impuesto en 2009 y eso hace que en esos niveles salariales sí se pague hoy menos que dos años atrás.
En el caso de un empleado casado y con hijos menores a cargo que en 2008 tuvo un ingreso anual de 84.500 pesos (un promedio mensual de 6500 pesos, aguinaldo proporcional incluido), neto de descuentos a la seguridad social, ese año el impuesto le significó un 1,45 por ciento de su salario, con descuentos por 1222 pesos en el año.
En 2010, un valor de ese salario actualizado por inflación daría un ingreso total de 116.610 pesos (con un promedio mensual de 8970 pesos). Y el tributo llegaría a 3,60 por ciento del ingreso.
La alícuota implícita más que duplica la de dos años atrás. Además de la actualización del impuesto por debajo de la inflación, en este caso se da otro hecho que deriva en el alza de la carga fiscal: entre un año y otro se "salta" de un escalón a otro dentro de la tabla que determina cómo calcular el impuesto, con montos fijos y tasas crecientes a medida que el salario imponible va creciendo (esto no fue anulado con la reforma del año pasado). Cada parte de esa tabla está delimitada por montos de ingresos tope, y en los últimos años esas cifras no fueron actualizadas por inflación.
En el caso de un trabajador sin cargas de familia ni otras deducciones, con iguales salarios que los citados, el porcentaje de descuento salarial subirá de 5,6 a 8,33 por ciento. Si usara la deducción por pagos a personal doméstico, que con el último cambio suben de 9000 a 10.800 pesos como máximo este año, la tasa implícita del impuesto pasaría de 3,46% en 2008 a 6,2% para este año. Los que ahora pagan
También se dan casos en que con un salario de igual valor real hace dos años no se pagaba Ganancias y ahora sí. Un empleado casado y con dos hijos y un sueldo de $ 5200 en 2008, y de $ 7176 ahora, no estaba alcanzado por el impuesto en aquel año, mientras que en 2010 tendrá un descuento de 598,30 pesos, equivalente al 0,64% de su salario neto.
En cambio, en el caso de un salario más alto, por ejemplo de $ 15.000 para un empleado con cargas de familia, el peso del impuesto se reduce entre ambos años, de 26,7 a 18,7 por ciento, por efecto de las medidas ya mencionadas.
Más allá de los efectos sobre los números y las alícuotas implícitas, los tributaristas también advierten que la modalidad de devolución de lo pagado de más por Ganancias este año por muchos trabajadores pone en desventaja a quienes están en las escalas de ingresos más bajos. Esto ocurre porque, si bien las modificaciones se anunciaron este mes, el nuevo esquema rige para los ingresos de todo el año, y eso implica un recálculo.
Según advirtió Carlos Fernández, gerente del departamento de impuestos de Horwath Argentina, los asalariados a quienes según los nuevos montos no les toque pagar Ganancias este año son los más perjudicados: sólo podrán recuperar lo que ya se les haya descontado hasta el mes pasado -cuando todavía no se conocía el nuevo esquema- recién en marzo de 2011, cuando reciban los salarios de febrero.

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