miércoles, 21 de enero de 2009

Lo que significa un VIAJE LIBRE

Goggleando, encontré el sitio: http://www.viajeslibres.com/ de Carolina Reymúndez.
Me resultaron muy interesante las palabras de la autora acerca de lo que yo denomino viajero y no turista, transcribo a continuación algunas de sus anotaciones:

"ARTE. Con buen diseño y talento, un viaje puede convertirse en una obra de arte, en una composición única, inspirada por el destino pero también por el estado de estar en tránsito hacia alguna parte. El ansia de movimiento, el gusto de airear la vida...

CASA. He encontrado casas en muchos lugares del mundo, Incluso en cuartos de hoteles, carpas y hasta aeropuertos. Mi casa fue la casa de otros y otros me dieron su casa...

ESPERAR. Antes de viajar por India no sabí­a qué era esperar. Sentada en el piso de la estación de trenes de Mumbai descubrí­ que podía tener paciencia, y también descubrí que si no la tení­a no podí­a viajar por India.

FOTOS. Los viajeros libres llevamos cámara en el equipaje de mano. Nos gusta registrar, documentar, contar en imágenes. También nos gusta volver a ver un lugar, una persona a partir de las fotos. Si no tuviera una imagen de Florisvaldo Bispo dos Santos, un garimpeiro bahiano, no sería capaz de recordar su nariz ancha, el lunar de su cuello, los rulos como caracoles y la mochila más larga que su espalda. De tanto en tanto, me gusta volver a ver su mirada brillante, los músculos de su audacia...

GENTE. Cada tanto fantaseo con poner un aviso para encontrar a la gente que conocí­ viajando antes de la Era Internet. ...”.

HACIA. Me gusta tener una meta cuando viajo, pero no me gusta que esa meta se coma al viaje, y de repente no sea más un viaje libre, a pesar de viajar sin tour. Durante mucho tiempo, las metas se comieron mis viajes, relamiéndose con el triunfo de la llegada. Ahora, ya no. Nunca es tarde para los viajes libres....

INSPIRACIÓIN. Cuando salí­ de la sala de cine arte, después de ver Fitzcarraldo decidí­ que ese año querí­a viajar al Amazonas. Igual que Klaus Kinski, que no paró hasta subir el barco por un monte peruano, tampoco descansé hasta llegar a Yurimaguas, donde empieza el Ucayali, que va al Marañón, que va al Amazonas. La inspiración es el motor más grande para IR....

KILOMETROS. Viajé por 57 paí­ses, y ese número son muchos kilómetros.
(En el caso de mío viajé por 33, por ahora). Este blog de viajes está a favor de viajar lento, defiende el slow travel como estrategia de viaje. A los viajeros libres les gusta responder “no, no fui” cuando los correcaminos de los viajes les preguntan: “¿fuiste a?”. Los viajeros libres no se retuercen si no fueron. Están contentos de haberse quedado más tiempo en cada lugar.

MOMENTOS. Los viajes, como la vida, son una suma de momentos perdidos y ganados. Momentos que más temprano que tarde serían una foto, un correo, un recuerdo...

OJO. En un viaje libre se desarrolla el ojo, el oído, el olfato. En un viaje libre el uso de los sentidos se intensifica y de repente, tenemos memoria sensorial. Nunca olvidaré el olor a durian de Singapur...

PAPEL. Siempre llevo un bloc o un cuaderno a un viaje. Creo que el viaje se completa con las notas y apuntes al margen, con el registro de sensaciones que me darán carne para una crónica. Anoto porque el momento de viaje nunca es igual a su recuerdo. Como escribe Boris Vian en La Hierba Roja, el recuerdo nunca es puro. “¿Dónde estaban los recuerdos puros? En casi todos se funden impresiones de otra época que se les superponen y les confieren un realidad distinta. Los recuerdos no existen: es otra vida revivida con otra personalidad, y que en parte es consecuencia de esos mismos recuerdos. No se puede invertir el sentido del tiempo, a no ser que se viva con los ojos cerrados y los oídos sordos”.

mundo."
SABER. Un viaje libre incorpora sabidurí­a al organismo. Es imposible volver de un viaje libre sin haber aprendido algo: una palabra, un paisaje, un carácter, un sentimiento, una mirada. En mi último viaje aprendí­ que para que el yogur casero salga espeso y sin grumos es preciso agregarle un par de cucharadas de leche en polvo. Me lo enseñó Anthony Verel, encargado del desayuno en la Estancia Verel. Raquel, su mujer, es noctámbula y prefiere preparar la cena. A los huéspedes siempre los despide la noche anterior. Hace mucho que ella no transita una mañana.

TURISMO. Los que hacemos Viajes Libres somos turistas, pero no compartimos todos nuestros gustos con los turistas de manual. Nos gusta ir a un museo pero también pasear por un barrio cualquiera y comprar pan en una panaderí­a de ese barrio cualquiera, y hablar con el vecino de la Puerta 5. Tenemos una escala diferente y personal de los países que hay que conocer. Quizás no fuimos a París pero conocemos Australia. Tal vez planeamos un viaje a Vietnam antes que a Nueva York. En Viajes Libres intentamos no caer en los prejuicios del turismo.

UBICACIÓN. Viajar te ubica en el mundo. No sólo geográficamente. También instintivamente. Viajar te muestra cuándo decir gracias, cuándo pedir y cuándo dar. Viajar te ubica en la justicia y en el clima y en la metáfora. Viajar te ubica en el paí­s que vos sos. Viajar te ubica en tus lí­mites, y te muestra que pueden ser flexibles.

VOLVER. Descubrí que disfruto volviendo a los lugares a los que ya fui alguna vez. Me gusta ver cómo sigue la arquitectura y cómo ha cambiado la gente...WEB. Porque creo que se puede viajar por Internet, Viajes Libres contará historias. Historias de personas y lugares. También... habrá noticias, comentarios, descripciones, visiones, recomendaciones, fiestas, reflexiones, interpretaciones...


YING YANG. Las fuerzas femenina y masculina del taoísmo tienden a equilibrarse durante un viaje libre. Recuerdo por lo menos tres personas que dejaron las pastillas para dormir mientras viajaban. El viaje es salud.

ZELIG. Los viajeros libres tenemos una capacidad natural de adaptación. Quizás por inseguridad, como Leonard Zelig, el hombre camaleón creado por Woody Allen. O tal vez para transitar entre mundos. Por la vocación de acercarnos al centro de nuestro mundo.

No hay comentarios: